viernes, 28 de octubre de 2016

La Importancia de las Relaciones Interpersonales…

La Importancia de las Relaciones Interpersonales…



¿Quién no quiere tener más amigos y ser una persona influyente y querida?

Las Relaciones Interpersonales te proporcionan una vida más feliz, un ambiente de trabajo más idóneo y un buen estilo de vida. Construir un círculo de amigos y socios, sólo te traerá ventajas, así que, aquí les escribo algunas claves para conseguir unas buenas Relaciones Humanas.
Muestra un interés genuino
La Buena Comunicación, es una vía de doble sentido, es decir, debes hablar, pero también escuchar a los demás y así poder crear amistades y personas de influencia. Si escuchas más, te darás cuenta que a las personas les gusta mucho hablar de sí mismos o sobre un tema que a ellos les apasionan. Las personas con buenas habilidades de Comunicación en las Relaciones Interpersonales muestran un interés genuino en los temas que les gustan a los demás, haciéndoles preguntas.
La ventaja que obtienen es doble; esa persona se encontrará muy bien con tu presencia, ya que se sentirá protagonista de la conversación, y además aprenderás mucho sobre ese tema en particular, ya que esa persona tratará de que lo entiendas muy bien.
Las muestras de interés pueden ser verbales o no verbales, que también forman parte del arsenal de habilidades de la buena Comunicación Interpersonal; mantener el contacto visual con la persona que habla, con una sonrisa, asentamiento con la cabeza, con su cuerpo, y siempre mirando hacia la persona y literalmente… Todas estas señales sutiles del lenguaje corporal, van a transmitir un significado inconsciente de nuestra atención e interés hacia la persona que nos está hablando.
Ser siempre positivo
Las Personas están oyendo constantemente cosas negativas; en las noticias, de los críticos, de sus jefes, de la familia, de los diarios, de los vecinos…
Si tú eres una persona que te fijas en las cosas positivas de tu alrededor o de tu interlocutor y lo elogias genuinamente por ello, sin que sea un cumplido, esto hará que seas percibido como una persona atrayente.
Todas las personas y todas las circunstancias tienen su lado positivo,, es cuestión de ver lo y exponerlo de forma natural.
Se una persona amistosa
En algunos momentos, para conseguir transmitir que eres una persona amistosa, no hace falta hacer casi nada, simplemente con una mirada amistosa y una sonrisa, se puede conseguir.
Para ser amistoso el primer paso, es conocer a la gente, lo cual has visto que consiste en mostrar un interés y ser un buen oyente. Y luego, hablar con las personas sobre las cosas que les gusta, mostrar un interés genuino en esos temas, y proyectar tu deseo de saber más.
Puedes encontrar a alguien increíblemente interesante, amable y deseable, pero si no sabes comunicarles todo eso que sientes, no vas a construir amistades poderosas y personas de influencia.
Si eres capaz de hablar con las personas, en una manera amistosa y puedes averiguar el tema que les gusta, invitarles a que hablen más sobre ellos y si además tu lenguaje corporal trasmite interés y la curiosidad apropiada es muy probable que ellos hagan lo mismo contigo. A esto se le llama; La ley de la reciprocidad.
Recuerda siempre los detalles
Cuando hables con alguien, siempre podrás observar los pequeños detalles de sus conductas, de su vida y sus gustos y sobre aquello que les agrada, y lo que le desagrada. Un aspecto crítico en las habilidades de Comunicación Interpersonal es recordar estos detalles y luego utilizarlos a tu favor. Si te vuelves a comunicar con alguien y le preguntas por su esposa o por su madre, esto va a hacer, que esa persona se sienta importante al mencionar algo, que es importante para sí misma. Este detalle que has tenido con esa persona, no se le va a olvidar nunca y por lo tanto serás también recordado.
Anima siempre a los demás
Una habilidad de la comunicación, importante, es animar a los demás a que vayan detrás de lo que quieren lograr, y que esté a la altura de su potencial. Esto no significa darles falsas esperanzas. No caigas, en animar por animar, ya que puede tener el efecto contrario y perder la amistad de esas personas…
Por lo tanto, como ya has dejado, que te hablen mucho sobre ellos mismos y tienes suficiente información como para realizar una evaluación de sus capacidades, de sus puntos fuertes y sus puntos débiles, a continuación, les puedes animar, para lograr una meta razonable. Al obsequiarles con palabras de ánimo o darles la orientación para que se den cuenta dónde pueden llegar con sus propios talentos, y esto hace que esas relaciones sean sólidas.
Cuando estés en desacuerdo, no seas desagradable
Las personas no van a estar de acuerdo todo el tiempo contigo y algunas personas se alteran, cuando no estás de acuerdo con algunas cosas, pueden llegar a ser desagradables y pueden herir a los demás.
Tú en cambio puedes hacerlo mejor; en primer lugar explicar qué entiendes sus puntos de vista, que los respetas, pero no estás de acuerdo al respecto, y luego expones tus razones.
Cuando corrijas a alguien, enséñale la forma correcta de hacerlo
Hay momentos en los que tendrás que corregir a alguien, si es una niña o niño, si es tu esposa o esposo, algún empleado o empleada, o alguien más, no debes gritarles, ni humillarles delante de los demás… En cambio debes mencionar los aspectos positivos y lo que están haciendo bien y mostrarles donde están equivocados o donde están haciéndolo mal, y luego les das una orientación de cómo corregir sus errores.
Cuando las personas ven que una persona tiene la habilidad De Comunicarse bien con los demás, muchas más personas tienden a querer seguir les y llegar a conocerles.
¿Estás cultivando estás actitudes en tus Relaciones Interpersonales?
Ya conoces La Importancia de las Relaciones Interpersonales.




El Ego y la Conciencia, ¿Quién domina a la hora de Reflexionar?

El Ego y la Conciencia, ¿Quién domina a la hora de Reflexionar?



La reflexión es la que nos permite saber el estado de nosotros los seres humanos. Conociendo una serie de características acerca del modo de obrar y de concebir la vida de cada uno, es posible darse cuenta si nos gobierna el ego (personalidad) o la conciencia (espiritualidad).
¿Cómo puedo darme cuenta de esta situación?
Ø  Los seres humanos manejados por el ego, tendrán reflexiones llenas de reclamos por lo que no logren. "Si me hubieran dado las condiciones, lo hubiese logrado", dirán y siempre pondrán en el afuera la responsabilidad de no haber cumplido sus objetivos.
Ø  Experimentarán enojos porque no les alcanzó el tiempo y angustia por todo lo que les faltó. Su conducta es de quejas, fastidios, inconformidad y agotamiento físico. Realmente, siempre están con un mal humor, sin ganas de nada, todo lo ve mal, no hay nada que sea relevante y todo les resulta un esfuerzo.
Una persona así:
Ø  Está instalada en la crítica, en el juzga miento y en la desvalorización de todo.
Ø  Su conclusión de la vida es encontrar lo malo ya sea porque las circunstancias del país, no fueron las mejores o porque las personas con las que trabajan no estuvieron a la altura de las circunstancias.
Ø  Siempre está a la espera de que mejore su entorno para poder concretar con éxito sus proyectos.
Como se ve, el ego lo deja afuera de toda responsabilidad, resentido con todo sin ser nunca culpables de nada, delegando siempre responsabilidades en el afuera con lo cual no puede hacerse cargo de nada. Una persona así es una persona negativa, sin alegría, y que le cuesta mucho compartir con los demás.
Si la conciencia reina:
Por el contrario, las personas que se manejan con conciencia, sus reflexiones estarán llenas de agradecimiento y generosidad.
Ø  ¿Por qué? Porque disfrutan de tener trabajo, salud, valoran sus logros y aceptan los desafíos que les quedaron en el camino.
Una persona así:
Ø  Siempre está conforme con su actitud porque sabe que puso lo mejor para conseguir lo que quería y está seguro de que tendrá que revisar el que tiene que mejorar para cumplir con todos los proyectos.
Ø  Se verá agradecida con todo su estado de ánimo positivo porque la ayudo a conseguir un buen clima de trabajo, con disfrute y alegría, lo que le permitió tener una armonía con todos.
Ø  Agradecer a su familia por el amor incondicional y también a todo lo bueno que le pasa cada día, sin olvidar los inconvenientes y trabas que tiene que soportar ya que estas prueban su consistencia como ser humano y fortalece su ser. (Autoestima)
Lo más complejo:
Ahora, para poder lograr mejorar el ser (Autoestima), es tiempo de reflexionar cuánto tenemos de ego y cuánto de conciencia. Esto nos ayudará a vivir mucho, más relajados, en un estado de ánimo, alegre, capaces de disfrutar de todo, aceptando siempre las adversidades, porque nos hacen madurar. Siempre que no nos resintamos y las tomemos positiva mente, serán una oportunidad de crecimiento.
Es importante agradecer:

Es bueno estar atentos a que nuestra actitud sea positiva, para cambiar lo que se tenga que cambiar y así trazar un camino coherente con las convicciones de cada uno, teniendo valores claros. No hay que olvidarse de soñar como cuando éramos niños, jugar, disfrutar con alegría todos los momentos vividos, regalar sonrisas y abrazos (que tanto necesitamos todos) dar amor al que lo necesita y vivir en el amor, agradeciendo la magia de estar vivos....




jueves, 27 de octubre de 2016

Falsos amigos…

Falsos amigos…



¿Por qué le cuesta tanto a la gran mayoría de personas entender que una amistad con alguien, que no pertenece a nuestro mismo sexo?
No comprendo por qué es tan difícil aceptar que puede existir una amistad verdadera, sincera, con esa persona, ¿porqué por el hecho de ser de otro sexo forzosamente debe haber algo más?, ¿el sexo del amigo cuenta?, personalmente no creo que tenga nada que ver, un amigo, es alguien en quien confías y con el que puedes contar a todas horas, da igual que sea hombre o mujer, la amistad está en las personas y no en el sexo que tengan.
La amistad es lo más importante que hay, cuando esa amistad es verdadera, independientemente del sexo, los amigos de verdad son eternos, nunca te abandonarán, incluso cuando por la lejanía, no tengas un contacto diario con ellos sabes que sólo tienes que llamarlos para que acudan a tu lado, incluso sin necesidad de hacerlo, ellos que nos conocen perfectamente saben cuándo son necesarios y acudirán a tu lado y los más importante, sin pedir nada a cambio, es la ventaja que tiene la amistad, los amigos se eligen, nadie nos los impone, y esos amigos hay ocasiones en las que incluso te ayudan más, que la propia familia, porque un amigo de verdad nunca te dirá lo que tú quieres escuchar, te dirá siempre la verdad aunque te duela, aunque no te guste, y lo hará porque sabe que es lo que necesitas para superar ese mal momento que estás atravesando.
Soy afortunado, y una vez más quiero dar las gracias a esos amigos que me siguen apoyando, que siguen confiando en mí, que con esas, a veces duras palabras logran hacerme despertar y me empujan a seguir adelante, que no permiten que me rinda cuando, esos otros que se denominan amigos te apuñalan sin ningún remordimiento, porque esos falsos amigos, son los que te dicen lo que tú quieres escuchar para conseguir un fin, y cuando lo han logrado te apartan de su camino y además intentan por todos los medios posibles, utilizando la mentira, la hipocresía, y sobre todo inventando historias que cuentan, (Dicen que tú eres un loco, que eres un bueno para nada, que te gusta el licor, eres un mentiroso, que eres un ateo y no cristiano y muchas más.) para justificar sus actos, lograr que otras personas también te aparten de su lado, ellos deberían ser capaces de mirarse en un espejo y ver su cara reflejada en él, ser capaces de mantener la mirada fija en ese rostro que se refleja en el espejo, sin sentir vergüenza al contemplarlo, porque saben que ellos deberían callar, ellos si mienten, son falsos, hipócritas y cuando dicen te quiero, eres mi amiga o amigo, sólo lo están haciendo para eso, para conseguir un fin, y también saber que algún día alguien puede hacer con ellos lo mismo, porque si ellos mienten, difaman sin ningún remordimiento, no se deberían extrañar que otro amigo igual que ellos actúe de la misma manera.
Estas personas que se creen superiores a los demás, o intentan parecerlo, desarrollan comportamientos altaneros y orgullosos, se muestran como personas perfeccionistas, seguras de sí mismas y habilidosas, pero esto sólo es apariencia, la máscara que oculta la verdad, que no es otra que una enorme vulnerabilidad, el miedo a ser criticada/o y rechazada/o, según expertos debajo de esa superioridad, se esconde en realidad un gran complejo de inferioridad que les impide relacionarse bien con los demás, porque no los tratan, de igual a igual, tienen barreras para ser sinceros y mostrarse tal y como son en realidad, y por ello utilizan éstos medios pensando que el rebajar a otras personas les hace superiores, se mienten a sí mismos, antes o después el tiempo les pone en su lugar y finalmente son descubiertos, las mentiras tienen las patas muy cortas, por eso hay un sabio refrán que dice: “se pilla antes a un mentiroso, que a un cojo.”
Los que van por la vida con aires de grandeza, parecen indiferentes frente a las actitudes y opiniones ajenas, pero la realidad es muy distinta son muy susceptibles, hieren fácilmente su sensibilidad e influyen sobre su exagerada necesidad de autoestima, las críticas de los demás, suelen provocarle un enorme estado de angustia, de ansiedad que se manifiesta en todas las facetas de su vida, siempre tendrán la necesidad de utilizar esa máscara para seguir demostrando que son realmente triunfadores.

Ojalá, un día sean capaces de reconocer sus errores, sus mentiras y entender que la vida es muy corta y hay que vivirla, (sólo se engañan a ellos mismos), y que no hay necesidad de mentir para sentirse superior, qué hay que luchar por serlo sin utilizar a los demás, y que sólo cuidando sus valores y su integridad entenderán que realmente se puede vivir y ser feliz sin necesidad de hacer daño a los demás.




En las Ocasiones…

En las Ocasiones



En ocasiones hay situaciones que nos desbordan, que dan un giro inesperado a nuestra vida, entonces te preguntas o buscas la razón de lo que está ocurriendo, pero no encuentras la respuesta,
Por ejemplo; Cuando te das cuenta de que quién pensabas era tu amiga o amigo está contando cosas personales tuyas que le contaste porque confiabas en ellos, o cuando alguien a quien querías mucho, esa o esas personas a las que les diste todo lo que tenías sin pedir nada a cambio, ahora solo te ofenden o te insultan, incluso las personas a las que brindaste tu ayuda, de pronto te das cuenta de que sólo te han utilizado, que todo lo que decían eran simples mentiras con una sola finalidad, la de su propio beneficio, ahora casi, ni te saludan y cuando lo hacen, lo hacen casi por obligación o buscan excusas para no hacerlo.
Y es entonces cuando nos sentimos heridas o heridos, y nos duelen, cuando la impotencia nos hace pensar en actuar de la misma manera y gritar y contestar esas agresiones, decirles 3 o 4 verdades para desahogar ese dolor o esa decepción que nos está doliendo en el alma, en el corazón.
La lucha para seguir fiel a nuestros principios, es dura a veces, en ocasiones nos hace ser de una manera, que no deseamos, que no queremos ser, y llevados por ese dolor que nos han causado, solo deseamos devolver lo que hemos recibido, devolver el daño que esas palabras nos han causado hablando igual que ellos, las respuestas las tenemos en la punta de tu lengua, respuestas que aclararían esas situaciones que nos están haciendo daño.
Cuando ocurre eso lo mejor es detenerte un momento, mirar dentro de ti y escuchar esa voz que te dice; guarda mejor, guarda silencio, perdona, el tiempo se encargará de ponerlo todo y a todos nuevamente en su lugar, la verdad sólo tiene un camino, y finalmente siempre sale a la luz.
Pero antes de hacerlo debemos analizar a fondo la situación, porque todo incluso eso que ahora nos está haciendo daño son lecciones que aprendemos y sólo debemos aprender esa enseñanza, tal vez la enseñanza sea, que esa o esas personas que pensábamos eran amigos no lo eran de verdad y por ello lo mejor es dejarlas atrás y continuar nuestro camino, tal vez esas personas a las que queríamos no merecían que les entregáramos nuestro corazón porque no saben valorarlo o simplemente ellos no saben el significado de la palabra amistad, de la palabra amor, posiblemente esas personas a las que quisimos ayudar aún no estén preparadas para caminar a nuestro lado.
Ahora, que finalmente hemos conseguido entender la razón de lo ocurrido sólo de nosotros depende qué nuestra vida y continuar nuestro camino sin volver la vista atrás.
Es mejor apartar aquello que nos hace daño, dejarlo a un lado y agradecer por haber visto claramente la realidad, incluso dar las gracias a todos aquellos que nos hicieron daño, los que se burlaron de nuestros sentimientos o sólo desean nuestro mal, mirar al cielo, a esa estrella que alumbra nuestro camino y seguir adelante con la cabeza muy alta, con la confianza de que hemos hecho lo que nuestro corazón nos dicta y no hemos caído en esa trampa que nos han puesto y que únicamente no hará gastar energías en situaciones o personas que no aportarán nada bueno a nuestra vida, la verdadera fuerza nos la dará el perdón y así podremos continuar evolucionando, y creciendo.
El perdonar no significa olvidar aquello que nos hicieron, ese dolor se ha quedado grabado en nuestro corazón y será difícil olvidarlo, el perdonar es más bien para que a nosotros no nos afecte más esa situación ni esas personas, ahora hemos aprendido una nueva lección y no debemos igualarnos a ellos.
Cada persona es un mundo, hay mundos en los que las personas se sienten llenas de complejos y no son capaces de creer que existe la amistad, el amor, y por ello traicionan, si por algún motivo, que sólo está en su imaginación se sienten atacadas, personas que en sus mundos no creen que alguien pueda amarlos o que simplemente no quieren ver más allá de su mundo lleno de soledad y de problemas, mundos en los que hemos estado tú, yo, y todos, y que sólo con el amor y el perdón, los verdaderos amigas o amigos y la lucha diaria por hacer lo correcto, hemos logrado salir.
No dejes que nadie, por mucho daño que te hagan, consiga que pierdas tus valores, tú eres el único dueño de tu vida, y solo tú debes decidir cómo quieres vivirla.

Y sobre todo no olvides nunca, que por muy grande que sea la tormenta, finalmente, siempre el sol nuevamente vuelve a brillar.




martes, 25 de octubre de 2016

Prioridades de la vida...

Prioridades de la vida...



Prioridades En la Vida...
De nuevo por aquí, para compartir un escrito con ustedes, pues me llamó la atención, ya que a veces en el camino le damos preferencia a "Prioridades" que no aportan nada, productivo a nuestras vidas.
En mi caso, esta semana me quería desconectar de todo y estar mucho más tiempo con la lectura, sentía que me lo demandaba y yo también era consciente de la necesidad, pues son buenos momentos para reflexionar en la que puedo sacar nuevas ideas positivas sobre todos nosotros.
Aun cuando no nos detenemos a pensarlo profundamente, todos tenemos prioridades en la vida.
Las Prioridades son aquellas cosas a las que tú pones por encima de todo lo demás, puede ser tu familia, tu carrera profesional, tu pareja, tu imagen, tu espiritualidad, entre muchas otras cosas.
El problema no está en tener prioridades, si no en identificar las y ordenar las correctamente y yo me alegro de haberlo hecho así, y vivir con ellas todos los días.
¿Cómo ordenar las prioridades en nuestras vidas?
Las Prioridades deben ordenarse de la siguiente manera:
1.) Imprescindibles: ¿Qué es lo que no puede faltar en tu vida? ¿Qué es eso de lo que no puedes prescindir? ¿Cuáles son aquellas cosas que no puedes omitir? Éstas deben estar en el primer lugar.
2.) Deberes: Ya en el segundo lugar ubicaremos aquellas cosas que son necesarias y debemos hacer, aunque no son esenciales para vivir.
3.) Deseos: Por último, lo que deseamos hacer aunque no debamos hacerlo pues hay que respetar las prioridades.
La familia es algo imprescindible, el trabajo es un deber y la salida con amigos es un deseo. Este es un claro ejemplo de cómo debemos ordenar las prioridades.
¿Cómo mantener las prioridades?
De nada sirve identificar y ordenar las prioridades si no vas a mantener las. Es muy común que un día ordenemos todo, pero a la semana siguiente ya nos hemos olvidado de lo que nos planteamos. Muchas personas se preguntan.
¿Cómo puedo mantener las prioridades?
Primero: Ten Responsabilidad: Tú debes responsabilizarte, a cumplir con el orden de las prioridades. Quizás a lo primero te cueste y tengas que sacrificar cosas, pero luego verás los frutos.
Segundo: Di no: A lo que tengas que decir no: A tus amigos que te llaman para salir, pero mañana debes tomar un examen, el "deber" está antes que el deseo, así que decir No.
Tercero: Comprende la importancia de cada cosa: La mejor forma de mantener tus prioridades y sentirte bien por lo que haces, mientras lo haces, es comprendiendo la importancia de esas cosas que nombraste como "Prioridad" y para eso piensa.
¿Qué harías si lo perdieras? ¿Qué harías si perdieras tú familia? ¿Qué harías si perdieras tu empleo? ¿Qué harías si perdieras tu relación con los demás? ¿Qué harías si perdieras la oportunidad de graduarte en tu carrera? O, cualquier otra prioridad que tengas... Veras que con gusto tomaras la responsabilidad de mantener el orden que estableciste...
Nuestra escala de valores va a establecer el orden de prioridades, de los aspectos claves de nuestra vida y de cada día.
Todas las virtudes y valores humanos están relacionados. La virtud del orden es la coordinadora de todas las virtudes, pero usándolas de forma afable y no imponiendo la de forma fría, la que consigue que mejoremos de una manera armónica y equilibrada. Ese orden mental consiste en una clara escala de valores, y de prioridades.
La espiritual que es el mejor patrimonio que puedes dejar a tu familia y a la sociedad.
El matrimonio, y los hijos.
El trabajo.
Los parientes.
Los amigos.
Las relaciones sociales.
La salud, y el descanso.
La cultura, y la formación.
Para respetar ese orden mental es preciso tenerlo bien entendido y asimilado, y un esfuerzo constante de la voluntad, para respetarlo.
Con la virtud del orden nos respetamos a nosotros mismos y a los demás...






Cómo nos afecta, El Rencor...

Cómo nos afecta, El Rencor...



Ante una situación de conflicto, cuando el otro nos dice o nos hace algo que no nos gusta, tendemos a quedarnos con rencores, si, nos cuesta mucho esfuerzo el poder dar la vuelta a la página de verdad.
"Aferrarse a la ira, es como agarrar un carbón caliente, con la intención de tirarlo a alguien más. Tú eres el que se quema.".
Si estamos transitando o intentando transitar en un camino espiritual, puede ser que nos intentemos auto convencer de que ya no guardamos ningún rencor hacia nada, ni nadie, podemos llegar a sentir que es así, pero luego de un tiempo vemos que ante cualquier mínima cosa que nos haga recordar a dicho evento o a dicha persona, el rencor vuelve a aparecer.
Una visión muy novedosa, sumamente simple y que nos puede ayudar mucho, es darnos cuenta de que, si guardamos rencores, si nos quedamos con rencor, somos nosotros los principales perjudicados. Si tengo esos sentimientos en mí, los sentiré directamente en mi cuerpo, muy probablemente como un bloqueo o sensación fuerte de incomodidad en el plexo solar, que es justamente el centro energético o chakra relacionado con las emociones, que se ubica un poco por encima del ombligo.
Si no soy consciente de esto, sino practico la auto observación, puedo alimentar aún más estos sentimientos con mis pensamientos; pensamientos que justifiquen y lleven a más rencores y más separación, pensar en lo malo que hizo esa persona, en cómo pudo hacerme eso, pensar que nunca más quiero volver a acercarme a esa persona, etc... Llegado a ese punto, el malestar que sentiremos puede ser muy notorio. No sólo se sentirá esta incomodidad en nuestro pecho, estas emociones y pensamientos disonantes también drenarán nuestra energía vital. En definitiva y en palabras simples, quedaremos hechos "Triza o un trapo de piso".
Al hacernos conscientes de esto, nos daremos cuenta del poderoso hecho de que si de verdad soltamos los rencores, si de verdad aceptamos la situación y podemos ver a otros más allá de la ofensa, los principales beneficiados seremos nosotros, porque volveremos a sentir paz en nuestro interior, volveremos a sentirnos libres por dentro, nuestro cuerpo se volverá a sentir relajado, ya no habrá bloqueo, nos sentiremos nuevamente con la presencia y la energía vital activa en todo nuestro cuerpo, especialmente en nuestro corazón. Tendremos más deseos de vivir, sentiremos en dicho interior, entusiasmo, volveremos a estar conectados con nuestra esencia.
Desde este nuevo lugar, será mucho más fácil comenzar a sentir verdadera aceptación hacia el otro y hacia la situación que nos tocó vivir. Entonces, además de ser un regalo para ti, también será como consecuencia, un regalo para el otro. Si, por el contrario, nos hubiéramos encargado esta situación sólo desde el esfuerzo de querer aceptar al otro, inspirados en él común conocimiento de que "perdonar es algo bueno", sería un enfoque muy noble, pero que nos puede costar muchísimo esfuerzo, esfuerzo que puede terminar siendo infructuoso...
Desde este nuevo escrito, también se podrá ver más fácilmente cuáles fueron las causas internas mías que me ayudaron a vivir esas situaciones, o que me hicieron sentirme tan dolido con dichas situaciones.
Generalmente las cosas nos pasan, y hay otro u otros involucrados, pero a la vez los dolores se aumentan, por heridas no sanadas de nuestro pasado. Entonces estos hechos nos pueden ser de gran utilidad para auto conocernos mejor, para sanar y abrazar cuestiones pasadas. Desde esta visión el otro termina siendo un facilitador que nos puede estar mostrando algo, que podemos sanar.
Todo esto no significa que no podamos sincerarnos con la otra persona, decirle que su actitud nos ha hecho sentir muy mal, que nos hemos sentido heridos, que su proceder nos parece demasiado fuerte, que no esperábamos eso de ella/él, y que nos damos cuenta de que nuestro dolor puede en parte verse aumentado por nuestras propias vidas del pasado, pero que de todas formas nos duele, o lo que sea.
Por el contrario, el Consejo es intentar siempre, decir lo que sentimos, compartirlo con el otro, abrirnos al otro, tratando de que sea lo más posible, desde lo más profundo de nuestro corazón. Es el miedo el que nos hace creer que es mejor cerrarnos y no decir nada. Y, es el amor el que nos ayuda a abrirnos y compartir...
Puede ser que, al sincerarnos, sea la otra persona la que se ofenda. Hay personas que no tienen reparo en decir o hacer cosas fuertes, pero que no toleran escuchar el retorno. Además, ofenderse en esas instancias que puede ser un mecanismo de defensa para evitar remordimientos o a hacerse cargo de sus propias acciones. En ese caso, será la conciencia de la otra persona, la que debe trabajar sus rencores.
Pero si nosotros hacemos nuestro trabajo y podemos soltar nuestros rencores, es muy posible que se dé una nueva instancia en la que sea el mutuo entendimiento, la mutua comprensión, la que triunfe. Sólo es cuestión de darle a las situaciones el tiempo necesario. Y según han dicho los sabios y maestros.
"El tiempo es, en últimas, parte de la ilusión, como así también de la separación".
No nos aflijamos si, de todas formas, más adelante los rencores afloren de nuevo. En ese caso podremos aplicar de nuevo esta visión ganadora.

Generalmente vamos creciendo en lo espiritual ascendente, pareciera que volvamos a pasar nuevamente por lo mismo, pero siempre estamos avanzando, sanando interiormente y evolucionando, cuando aprendemos de nuestros errores...




sábado, 22 de octubre de 2016

El techo está en el cielo...o donde tú lo pongas…

El techo está en el cielo...o donde tú lo pongas…



El techo está en el cielo... o donde tú lo pongas
“No vemos las cosas como son... vemos las cosas como somos nosotros.”
Querida/o amiga/o:
No sé si lo has pensado alguna vez, pero cuando un niño llega al mundo, sus posibilidades de realización y de logro tienen un techo infinitamente mayor que cuando ya han pasado sólo cuatro años de su vida. Siguiendo el promedio que te mencionaba en mi carta anterior, el día que cumple cuatro años ¡ya ha oído casi cincuenta mil veces la palabra “no”! Entonces, de manera inconsciente, el niño ya ha puesto a una altura determinada el techo de los logros de su vida.
Cuando nacemos, no tenemos más techo que el cielo. Pero a base de tragarnos “impulsores” empezamos a fijar una altura límite: a dos pies, a doscientos, a dos kilómetros, a doscientos mil... o a dos palmos del suelo, lo que nos llevará a arrastrarnos por la vida, a sobrevivir más que a vivir, a tener que “ganarnos la vida” porque creemos que está perdida.
Nacemos con un potencial increíble de aprendizaje y desarrollo. Pero nos vamos adecuando a la realidad que nos imponen. (La Domesticación de ser Humano) Para un niño, sus padres y los adultos en general son como dioses, personas que miden tres veces más que él y a las que no le queda más remedio que obedecer si quiere sobrevivir.
Imagínate cómo reaccionarías si apareciese ante ti una persona que midiera más de seis pies de altura y que se pegase a un palmo de la cara y con una voz profundamente grave: “¡Calla y come!”. Seguro que comerías... lo que fuera.
La historia personal de cada uno, nos lleva entonces a definirnos, a significarnos y a ser individuos, esto es, únicos, diferentes del resto. Aunque, jugando con las palabras, bajo la apariencia de individuos hay muchísimos “en los individuos”, es decir, seres humanos que viven divididos entre lo que son y lo que quieren ser, entre lo que deben y lo que quieren, que viven vidas partidas en múltiples “yo” es que aparecen y desaparecen en función del entorno en que se encuentren, de las circunstancias y del estado de ánimo. Y el resultado final de un ser humano que se vive fragmentado es... ¡que acaba hecho pedazos!
El problema es que a muchos seres humanos se les trata como individuos, haciéndoles creer que son objetos en lugar de sujetos, que son...
...prótesis: el cerebro de otro (pensar), los brazos-manos-piernas de otro (hacer), el corazón de otro (sentir), hasta el pelo de otro (y dice ser su símbolo, de poder);
... arma arrojadiza: para hacer daño a otro, amenazarlo o hacerlo sufrir;
...objeto de placer y/o abuso: por puro voyerismo, por acoso sexual, etc.;
...objetos de decoración y menaje: espejos en el que los demás proyectan sus miedos, defectos, inseguridades y frustraciones. Armarios que se tragan las prendas de un pasado apolillado; floreros (para decorar y nada más); cuadros (siempre muy colgados); alfombras, papeleras, detergentes con los que lavar el pasado, etc.;
...herramientas y utensilios de bricolaje: utilizados como lubricantes (en la relación con otros) o bisagras (sin los cuales la relación de otros dos no se aguanta), martillos, taladros, pestillos, etc.
Si me vivo como un objeto, si estoy o me defino siempre según la función que realizo para los demás, no podré responder nunca con propiedad a la pregunta:
¿Quién soy? (como mucho podré saber qué soy...). Así que...
La felicidad sólo llega cuando no somos objetos de otros, sino sujetos de nosotros mismos.
Sujetos en el sentido de individuos y de “aferrados” a nuestra propia vida.
Ser individuo es el primer paso para ser persona. Porque ser persona implica además un proceso. Creo que nadie ha definido tan brillantemente lo que es ser persona como Virginia Satir:
1. Concederme el permiso de estar y de ser quien soy, en lugar de creer que debo esperar que otro determine dónde debería estar yo o cómo debería ser.
2. Concederme el permiso de sentir lo que siento, en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.
3. Concederme el permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo, si quiero, o de callármelo, si es que así me conviene.
4. Concederme el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la única condición de aceptar pagar yo los precios de esos riesgos.
5. Concederme el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar a que alguien más me dé el permiso para obtenerlo.
La redefinición de uno mismo o una misma, hasta convertirse en persona es normalmente la consecuencia de haber realizado un buen trabajo de escucha y de análisis personal. Es entonces cuando tomamos conciencia de lo que somos y de nuestras competencias. Es decir, llegamos a ser personas conscientemente competentes.
Del individuo a la persona conscientemente competente hay un camino largo, como el que recorre el practicante de artes marciales desde su iniciático cinturón blanco hasta el cinturón negro décimo dan, que sólo ostentan los verdaderos maestros y al que se llega no sólo por el dominio experto de la técnica, sino por la maestría y la simplicidad que nace de la verdadera y profunda sabiduría.
Te envío un fuerte abrazo y te deseo una pronta recuperación del cómo te sientes (en todos los sentidos: si te recuperas a ti mismo, te recuperarás de todo lo demás).
“Procura que el niño/a que fuiste no se avergüence nunca del adulto que eres”, oí en cierta ocasión. Te traslado este pensamiento, que en su día fue para mí un auténtico regalo.






domingo, 9 de octubre de 2016

El presente, está vivo…

El presente, está vivo…



Por lo que yo puedo ver, no hay nada irregular en mi cuerpo, ni en mi ser real. Ninguno de ellos es de hechura mía y no necesitan ser mejorados. Lo que no ha ido bien es el “cuerpo interior”, llámelo mente, consciencia, cualquiera que sea el nombre.
¿Qué considera usted que no va bien en su mente?
Es inquieta, codiciosa de lo agradable y temerosa de lo desagradable.
¿Qué hay de malo en su búsqueda de lo agradable y en su huida de lo desagradable?
El río de la vida corre entre las orillas del dolor y del placer. Es solo cuando la mente se niega, a correr con la vida y se aferra a las orillas, cuando eso deviene en un problema. Por correr con la vida quiero decir “aceptación”, dejar que venga lo que viene y que se vaya lo que se va. No desee, no tema, observe lo que acontece, cómo y cuándo acontece, pues usted no es lo que acontece, usted es a quien ello acontece. Finalmente, usted no es, ni siquiera el observador. Usted es la potencialidad última de la que la consciencia obniabarcante, es la manifestación y expresión.
Sin embargo, entre el cuerpo y el sí mismo, hay una nube de pensamientos y de sentimientos que no sirven, ni al cuerpo, ni al sí mismo. Estos pensamientos y sentimientos son inconsistentes, transitorios y desprovistos de significación, mero polvo mental, que ciega y sofoca; sin embargo, están ahí, oscureciendo y destruyendo.
Ciertamente, la memoria de un acontecimiento, no puede pasar por el acontecimiento mismo. Tampoco lo puede su anticipación. Hay algo excepcional, único, en el acontecimiento presente, que no tienen el acontecimiento pasado, ni el venidero. Hay en él una viveza, una actualidad; destaca como si estuviera iluminado.
En lo que acontece ahora hay el “sello de la realidad”, que el pasado y futuro no tienen.
¿Qué es lo que da al presente ese “sello de la realidad”?
No hay nada peculiar en el acontecimiento presente que lo haga diferente del pasado y del futuro. Por un momento el pasado fue actual y el futuro lo devendrá también.
¿Qué hace al presente tan diferente?
Obviamente, mi presencia. Yo soy real, porque yo soy siempre ahora, en el presente, y lo que está conmigo ahora participa en mi realidad. El pasado está en la memoria, el futuro, en la imaginación. No hay nada en el acontecimiento presente mismo que lo haga destacar como real. Puede ser, un suceso simple, periódico, como la campanada de un reloj. A pesar de nuestro conocimiento de que las campanadas sucesivas son idénticas, la campanada presente es completamente diferente de la anterior y de la siguiente, en tanto que recordada, o esperada. Una cosa enfocada en él ahora está conmigo, pues yo soy siempre presente; es mi propia realidad la que yo imparto al acontecimiento presente.
Pero nosotros tratamos cosas recordadas como si fueran reales.
Nosotros consideramos los recuerdos, solo cuando irrumpen en el presente.
Lo olvidado no cuenta, hasta que uno lo recuerda, lo cual implica traerlo al ahora.
Sí, puedo ver que hay en el ahora algún factor desconocido que da realidad momentánea a la actualidad transitoria.
Usted no necesita decir que es desconocido, pues usted lo ve en constante operación. Desde que usted nació, ¿ha cambiado alguna vez? Las cosas y los pensamientos han estado cambiando todo el tiempo. Pero la sensación de que lo que es ahora es real, no ha cambiado nunca, ni siquiera en sueño.
En el sueño profundo no hay ninguna experiencia de la realidad presente.
La vacuidad del sueño profundo se debe enteramente a la falta de recuerdos específicos. Pero hay una memoria general de bienestar. Hay una diferencia de sensación cuando decimos “yo estaba profundamente dormido” y “yo estaba ausente”.
Vamos a repetir la pregunta con la que comenzamos: entre la fuente de la vida y la expresión de la vida (que es el cuerpo), está la mente y sus estados siempre cambiantes. La corriente de los estados mentales es sin fin, sin significación y dolorosa. El dolor es el factor constante. Lo que nosotros llamamos placer es sólo un lapso, un intervalo entre dos estados dolorosos. El deseo y el temor son la trama y la urdimbre del hecho de vivir, y ambos están hechos de dolor. Nuestra pregunta es: ¿puede haber una mente feliz?
El deseo es el recuerdo del placer, y el temor es el recuerdo del dolor.
Ambos hacen a la mente inquieta. Los momentos de placer son meramente lapsos en la corriente del dolor. ¿Cómo puede ser feliz la mente?
Eso es verdad cuando deseamos placer o esperamos dolor. Pero hay momentos de dicha inesperada, imprevista. Dicha pura, no contaminada por el deseo.
No buscada, no merecida, dada por El Universo.
Sin embargo, la dicha solo es dicha frente a un trasfondo de dolor.
¿El dolor es un hecho cósmico, o puramente mental?

El Universo es completo y donde hay completad, donde no falta nada, ¿qué puede dar dolor?