viernes, 13 de marzo de 2015

El saco de papas y "El Perdón".

    Muchas veces ante una ofensa, pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos.

    El tema del día era "el resentimiento" y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa plástica.

    Ya en clase elegimos una papa por cada persona que guardábamos resentimiento. Escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas.

    El ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados esa bolsa de papas. Naturalmente la condición de las papas se iba deteriorando con el tiempo.

    El fastidio de cargar esa bolsa en todo momento, me mostró claramente el peso del alma que cargaba a diario y como, mientras ponía mi atención en ella para que no se me olvidara en ningún lado, Desatendía cosas que eran más importante para mí. Todos tenemos papas pubriéndose en nuestra "mochila" sentimental.

    Este ejercicio fue una gran metáfora del precio que pagaba a diario por mantener el resentimiento por algo que ya había pasado y no podía cambiarse. Me di cuenta que cuando hacía importantes, los temas completos o las promesas no cumplidas, me llenaba de resentimientos, aumentaba mi estrés, no dormía bien y mi atención se dispersaba.

Perdonar y dejarlas ir me llena de paz y calma, alimentando mi alma.

    La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando nuestro corazón. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro, sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos. "El perdón es una expresión de amor".

    El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.

    Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó.

    Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.

El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó.

    La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento. Te tiene encadenado. La falta de perdón es el veneno más destructivo para el alma ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes. El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario.

    Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo, porque todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.

"La declaración del perdón es la clave para liberarte".

¿Con qué personas estas resentido?.

¿A quiénes no puedes perdonar?.

¿Tú eres infalible y por eso no puedes perdonar los errores ajenos?.

"Perdona para que puedas ser perdonado".

"Recuerda que con la vara que mides, serás medido"...

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