domingo, 31 de julio de 2016

El Destino…

El Destino…

Todas las cuestiones que nos planteamos a lo largo de nuestra vida, tienen diferentes respuestas dependiendo de cada persona, la religión, la política, todos tenemos nuestras propias ideas, no podemos pensar todos igual, pero sobre todo hay un mundo en el que una gran mayoría de personas no cree o simplemente tiene miedo a creer o pensar en él.
Hoy yo quiero hablar un poco sobre ese mundo, concretamente sobre el destino, hay personas que creen en él, hay otras que piensan que son cuentos, que no es cierto, que todo está escrito, que desde el momento en el que nacemos ya hay un destino preparado para nosotros, a algunos les cuesta admitir que todo está predeterminado de antemano, que todo está escrito en las estrellas, en el universo, personalmente creo que es así, pero también creo que sí es posible desviarnos en algunos momentos de ese camino, sólo tenemos que estudiar las posibilidades que se nos presentan y elegir la que pensamos es la adecuada para nosotros, tal vez si creyéramos un poco más en lo impreciso y no en lo certero, lo podríamos conseguir, es cierto que hay cosas que ocurren que son inevitables por mucho que deseemos e intentemos, por todos los medios evitarlas, es entonces cuando vemos que es el destino que ya está marcado y nada ni nadie puede evitarlo, pero no en todos los casos es así, hay situaciones en las que sí podremos hacerlo.
La vida, nuestra vida no es muy diferente a los juegos de azar, unas veces se gana y otras se pierde, todo depende de la ficha o el color que hayamos elegido, ¿entonces?, por qué no nos detenemos un momento y pensamos en el significado de la frase “al forjar nuestro destino, trazamos nuestro camino” o recordamos aquella canción de Serrat que nos dice: caminante no hay camino, se hace camino al andar, si lo hacemos comprobaremos que también hay alguna posibilidad de variar ese destino que nos está marcado.
Cuántas veces hemos escuchado la famosa frase ¿por qué me tuvo que ocurrir esto a mí? y muchas veces se nos olvida que lo que sembramos, es lo que cosechamos y finalmente, recogemos, que todo lo que sube tiene que bajar, que hay una, que nada es casualidad, que siempre hay una causa para un efecto y que también ese destino es consecuencia de nuestro karma, pero sobre todo de ese efecto boomerang que nos retorna (la mayor parte de las veces multiplicado por mil) tanto lo bueno como lo malo que hacemos.
La vida también es como el ying y el yang, si somos capaces de verlo así seremos capaces de comprender que de todo lo malo que nos ocurre siempre hay algo positivo que podemos aprovechar, y también que en todas las cosas buenas, que igualmente nos ocurren también siempre hay algo de lo que pensábamos era malo y debido a ello cuando alcanzamos la meta o el éxito tan sólo estamos logrando el premio a ese esfuerzo que hemos puesto en conseguirlo, hay días en los que nos tocará perder, otros en los que ganaremos, igual que ocurre en los juegos de azahar.
La vida es muy corta, si la echamos a perder, si no aprovechamos cada uno de sus momento, sean buenos o malos, se acaba más rápido, por eso es trabajo de cada uno de nosotros hacer lo necesario para conseguirlo, hacer que nuestra vida sea lo mejor posible, y así tal vez en cierta forma estemos cambiando nuestro destino, al ser responsables, asumiremos las consecuencias de nuestras acciones y decisiones, porque nadie ha dicho que la vida sea fácil, más bien es como una selva en la que hay que estar siempre alerta, y es así, en ese camino que vamos forjando día a día, y como lo vamos descubriendo a cada paso.
El destino no es lo que inexorablemente nos va a pasar, el destino es también lo que nosotros permitimos, lo que trabajamos para que esa mezcla de ambos, nos suceda, hay momentos en la vida en que tenemos que ser capaces de admitir, que es tiempo de cambiar, si fracasamos y no tenemos el coraje de comenzar de nuevo, de levantarnos y seguir ese camino, la vida seguirá sin nosotros, ella nunca se detiene, la felicidad completa no existe, no nos acompaña siempre, nuestra vida a veces es diferente a lo que habíamos pensado o imaginado, a veces toma rumbos tan imprevisibles que ni en sueños la hubiéramos imaginado, por ello tenemos que atrevernos a escoger un camino, a realizar nuestro sueño, o estaremos en peligro de vagar sin rumbo y perdernos.
Sigue ese camino que has elegido, sin miedo, con la frente muy alta, no temas soñar, mira las estrellas y verás que tu vigor volverá y encontrarás una senda más bella y serena de lo que has soñado, que te llevará donde quieras que te lleve, cumpliendo todos tus deseos.

El destino está marcado, pero tú puedes cambiarlo, con tu fe, confianza en ti, tu esfuerzo y sobre todo con tus ganas de vivir.



El Dragón, La Osa Mayor y La Osa Menor…

El Dragón, La Osa Mayor y La Osa Menor…



Si miras hacia el cielo en una noche oscura, si miras despacio podrás observar dibujado en él, Un Dragón, La Osa Mayor y su hija La Osa Menor.
¿Alguna vez lo has visto, y si has tenido la suerte de poder contemplarlo, y te has parado a pensar porqué están ahí?, ¿por qué están así de esa forma? pocas personas conocen la verdadera historia, ayer sentado en la arena de la playa, contemplando esa maravillosa puesta de sol, esperando ver, aparecer la luna rodeada de su corte de brillantes estrellas, un pequeño cangrejo se acercó a mi lado, él estaba agradecido porque un día en uno de esos paseos, lo encontré perdido y lo ayudé a encontrar su casa, por eso dijo que me quería contar la forma en la que llegaron allí.
Hace mucho, mucho tiempo, cuando el cielo estaba poblado únicamente por Planetas, Estrellas, el Sol y la Luna, existía una Osa color plateado, ese era el color de todos los animales antes de que el hombre pisara la tierra, pero de un plateado tan brillante que cuando se ponía al Sol, sólo podía verse entrecerrando los ojos, era hermosa, y además muy sabia y fuerte, por eso era conocida como la reina de la montaña.
Todos los habitantes de esa montaña sin excepción la respetaban, la consideraba su líder y ella a cambio les protegía de todos los peligros, pasado un tiempo la Osa concibió una pequeña Osita tan plateada y hermosa como ella, todos los habitantes de esa montaña lo celebraron y estaban felices con la pequeña osa que llenaba el aire con sus risas, sus juegos, corriendo entre las flores, bañándose en el río, y llenando de ternura y amor a todos los habitantes del lugar.
Un día, el Dragón de Plata, que era el señor del Valle del Agua, del río que atravesaba la montaña, decidió dar un paseo por el valle, el Dragón de Plata era un ser vanidoso, pero sobre todo estaba muy orgulloso de sus escamas de plata, por ello, cuando en su paseo por el valle vio a la Osita jugando, cantando, riendo y bañándose en el río, no pudo evitar que esa felicidad y el brillo de su pelo hicieran que su corazón se llenara de envidia, voló trazando círculos a su alrededor y en cada vuelta que daba mayor era la envidia que sentía al comprobar su felicidad.
Llevado por esa rabia y envidia, su único pensamiento era destruirla, terminar con ella, y estaba a punto de abalanzarse sobre la Osita para devorarla cuando llegó su madre, la Osa igualmente tan bella y feliz como su hija, los celos y la envidia iban llenado cada vez más el corazón del Dragón de Plata, dos criaturas con una piel más brillante que la suya, y además respetadas y queridas por todos los habitantes de la montaña era algo que él no podía permitir, pero de momento se guardó de hacer nada porque había escuchado hablar de la fuerza de la Osa, por ello se retiró a su cueva en la Fosa del Fuego para idear un plan para acabar con la Osa.
Un día la Osita estaba jugando cuando vio aparecer algo brillante en el cielo que llamó su atención, poco a poco el Dragón de Plata fue descendiendo lentamente desde el cielo, la Osita lo siguió con la mirada con gran interés mientras el Dragón se acercaba y se posaba cerca de ella y con voz dulce y cariñosa le dijo: Osita, tu madre me ha dicho que te recoja y te lleve a su lado, sube a mi lomo e iremos a encontrarnos con ella, la Osita en principio se mostró insegura, su madre le había repetido innumerables veces que jamás fuese con desconocidos, pero las palabras del Dragón eran tan dulces, parecían tan sinceras que lograron convencerla y hacerla creer que realmente su madre lo había enviado a buscarla y sobre todo le hacía mucha ilusión volar, por lo que finalmente se decidió, subió al lomo del Dragón y se fueron volando.
Pasó un tiempo y todos los habitantes de la montaña comprobaron que la Osita había desaparecido se reunieron en la cueva de la Osa, nadie sabía nada de su paradero, los Lobos habían recorrido toda la montaña sin encontrar ningún rastro, los Topos habían recorrido los túneles preguntando a los seres del mundo subterráneo si sabían algo sin encontrar respuesta, los Halcones tampoco habían visto nada en su vuelo por las alturas.
Pasados unos días, en los que la angustia llenaba el corazón de todos los habitantes, al seguir sin noticias sobre la Osita, apareció de pronto un sapo, entró en la cueva y se dirigió a la Osa: Señora de la Montaña, soy el mensajero del Dragón de Plata, Señor del Valle del Agua, mi señor les informa, de que tiene cautiva a su hija, en su Fosa del Fuego, si quieres recuperarla tienes que ir allí y entregarle tu piel, a cambio de ella, y él te devolverá a tu hija.
Un gran revuelo se organizó en la cueva, los habitantes de la montaña se ofrecieron para organizar un grupo de rescate y darle una lección al dragón, la Osa les agradeció a todos sus ofrecimientos, pero lo rechazó, ella era la única que debía ir a encontrarse con el Dragón de Plata, no podía poner en peligro a nadie más.
Tras una dura marcha la Osa llegó a la cueva del Dragón de Plata que era un agujero en la pared del valle de un río de lava, al que se accedía por una estrecha cornisa, se detuvo un momento para acostumbrarse a la oscuridad, cuando sus ojos pudieron ver a través de esa oscuridad vio a su hija al fondo de la cueva, asustada y llorando por el miedo, a su lado se encontraba el Dragón de Plata exhibiendo una gran sonrisa de triunfo.
Aquí me tienes le dijo, ya puedes dejar que se vaya mi hija, el Dragón se rio y contestó: pero de verdad has pensado que voy a dejarla ir, no puedo permitir que haya nadie en el mundo con una piel más brillante que la mía, ni tú, ni tu hija saldrán jamás de aquí, si les dejara ahora en libertad, sus hijos siempre tendrían la piel de plata, más brillante que la mía, y se lanzó sobre la Osa.
Entablaron una lucha sin igual que duró siete días con sus siete noches, esta lucha no se inclinaba del lado de ninguno, pero al ser los Dragones criaturas mágicas, la Osa comenzó a sentirse débil después de tanto tiempo, de pelear, viendo que sus fuerzas se agotaban y sabiéndose perdida, decidió salvar a su hija de las garras del Dragón aun cuando ello le costara su vida, por lo que reuniendo las pocas fuerzas que le quedaban se abrazó al Dragón y saltó con él al río de lava.
La Osita que había contemplado la enorme lucha mantenida entre su madre y el dragón comenzó a llorar, la muerte de su madre, las lágrimas que se derramaban por su cara eran de plata, en ese momento sintió cómo unas manos limpiaban esas lágrimas y escuchó una voz que le decía no llores más, no te preocupes, podrás ver a tu madre todas las noches en el cielo, y vio como con sus lágrimas en el cielo se iba dibujando su madre la Osa Mayor peleando con el Dragón para salvarla a ella la Osa Menor.
Y fue así como a partir de ese momento todo el mundo puede desde entonces ver la escena para que aprendamos y recordemos que siempre han existido y existirán almas nobles que luchan contra la envidia y la maldad, y desde entonces todas y cada una de las lágrimas que se derraman en el mundo se convierten en estrellas que iluminan el cielo.

“Clamando, por la paz mundial”.



Verdaderos amigos…

Verdaderos amigos…

No podemos elegir la familia al nacer, pero en el transcurso de nuestra vida los amigos si los elegimos nosotros, en demasiadas ocasiones utilizamos alegremente la palabra amistad, cuando realmente deberíamos aprender a distinguir entre amistad, y simples conocidos que pasan por tu vida y se van sin más, unas veces son conocidos que te dejan un buen recuerdo, otras son conocidos que simplemente te utilizan cuando les interesa y cuando ya no les eres necesario te apartan de su lado sin importar el daño que sea necesario hacer para conseguirlo, sin importarles lo más mínimo lo que puedas sentir, sin preocuparles en absoluto mentir, calumniar, incluso si es necesario insultar o amenazar para justificar sus acciones
 
Sé que puede sonar un poco duro y que afortunadamente no siempre es así, puedo decir muy alto que soy afortunada, he conocido aquí en este medio personas maravillosas con las que poco a poco, día a día esa amistad ha ido creciendo y esforzándose hasta el día de hoy, pero también existen esos otros conocidos que logran convencernos de que están a nuestro lado, que sólo pretenden ayudarnos con sus consejos, porque quién tiene el problema siempre son los demás, ellos nunca los tienen, son perfectos, pero también son incapaces de mirarse al espejo y contemplar su rostro reflejado en él, mantener esa mirada sin apartarla al contemplar la imagen que ese espejo les devuelve, hasta que se finalmente no pueden disimular más y con sus acciones demuestran su verdadero yo, que esa amistad que tan desinteresadamente ofrecen no es real, no existe, y que sólo utilizan a las personas para su propio beneficio.

Afortunadamente son unos pocos y como he dicho enseguida se les descubre, y son esos verdaderos amigos los que nos ayudan a entenderlo, aceptarlo, y seguir adelante sin hacer caso de sus palabras, ellos siempre están a nuestro lado, no sólo para reír, también cuando se necesita esa mano, ese hombro para llorar, ese si es el verdadero significado de la palabra amistad.
Pero éstos conocidos también nos enseñan algo, hasta el peor de los seres humanos tiene algo que enseñarnos, no sólo se aprende de lo bueno, se aprende más de lo malo, porque llega un día en el que cuando ya te han dado muchos golpes estos conocidos, aprendes a reírte de lo ocurrido y comienzas a verlos como son en realidad, no como nosotros deseas que sean, no cómo los hemos creado en nuestra imaginación, ahora ya sabemos la realidad, y esa es una lección que no olvidaremos jamás.
No soy mejor que los demás, tampoco pretendo serlo, soy un ser humano exactamente igual a los demás con mis virtudes y también mis defectos , pero siempre digo lo que siento, lo que pienso, ese tal vez sea para algunas personas un defecto, las verdades duelen no todo el mundo está preparado para escucharlas, soy consciente de los errores que cometo y siempre que me lo demuestran pido perdón sin problemas, y no voy a cambiar aunque por ésta actitud se vayan quedando en el camino esos conocidos, porque afortunadamente tengo grandes amigos que me lo demuestran día a día, que me aceptan así como soy, con esas virtudes y sobre todo con mis defectos, que no se empeñan en cambiar o convencerme de que tengo que ser y hacer lo que ellos desean, para no apartarme de su lado.
El tiempo es muy sabio y finalmente todo lo pone en su lugar, solo hace falta eso, esperar ese tiempo y seguir adelante sin pensar en lo que se ha quedado atrás, cerrar esa puerta sin miedo y tirar la llave muy lejos donde no se pueda encontrar dejando tras ella a esos falsos amigos, y no volver a abrirla jamás.

Gracias a ustedes amigos, por su apoyo, como siempre que me ayudan y animan a seguir adelante sin volver la vista atrás.



viernes, 29 de julio de 2016

¿Superiores?...

¿Superiores?...



Existen muchas personas que creen o intentan convencernos de que ellos son superiores a nosotros, desarrollan comportamientos altaneros y orgullosos, se muestran como personas perfeccionistas, seguras de sí mismas, habilidosas, aunque en la mayoría de las ocasiones ésta apariencia sólo es una máscara que oculta una enorme vulnerabilidad, el miedo a ser criticados o rechazados y ese miedo es el que les impulsa a mirar a los demás por encima del hombro, creen que actuando, de ésta forma lograrán ser realmente superiores.
Se han realizado estudios por expertos y descubierto que en realidad debajo de esa fingida superioridad por regla general se esconde un gran complejo de inferioridad, quiénes lo desarrollan son incapaces de relacionarse bien con el resto de personas, porque no los tratan de igual a igual, ponen barreras para mostrase como son realmente, no son sinceros, dicen una cosa cuando realmente piensan otra, simplemente para impresionar y así demostrar que efectivamente son superiores.
Todas éstas personas que van por la vida con aires de superioridad, que parecen indiferentes a las actitudes y opiniones ajenas, en realidad son muy susceptibles a ellas, hieren fácilmente su sensibilidad e influyen sobre su exagerada necesidad de autoestima, por ello se ocultan tras esa máscara, las opiniones que los demás puedan tener sobre ellos sí no les gusta, no les adulan o de alguna manera se dan cuenta de que no les creen, suelen provocarles un gran estado de inseguridad, angustia…, que se manifiesta en todas las facetas de su vida, e intentarán por todos los medios herir o lastimar para ¿defenderse?, no, únicamente porque lo que los demás puedan pensar en realidad les duele incluso les hace más daño a ellos.
Por el contrario, las personas que modifican su visión o percepción del mundo, son capaces de ver otras realidades que no están sujetas al mundo por todos conocido, no se trata de ser los mejores o el número uno, sino de ser cada uno, con sus virtudes y sus defectos, esa si es o debería serlo la realidad del ser humano, La vida no es una carrera, son realidades espirituales, energéticas y dimensionales que están en nuestro mundo, el amor es uno solo, pero las formas de amar son muchas, y no debemos negarnos la posibilidad de conocerlas todas, porque todas son importantes, familia, amigos, ellos también pueden y podemos darles amor y felicidad pero nunca así, intentando demostrar que somos superiores.
La vida pasa tan rápido, que no nos percatamos de los pequeños destellos de luz que iluminan nuestro camino, gocemos cada minuto intentando ser felices, pero también intentando hacer felices a los demás, respetando siempre nuestros valores y nuestra integridad, entonces entenderemos que, realmente se puede vivir y ser feliz sin ser los mejores o los numero uno.
Ser fuertes, sonreír siempre que podamos, no dejemos que las manchas oscuras nos priven de ver nuestra luz y tratemos siempre de encontrar en lo pequeño, la magnífica posibilidad de ampliar nuestra visión de la vida.

Y jamás te dejes vencer, hay mil motivos muy hermosos para ser feliz, ¡Vívelos!, no los dejes escapar…



Mira con los ojos del alma…

Mira con los ojos del alma…

Cuando miramos con los ojos del alma, podemos ver el fondo de cada persona, ellos son los que utilizamos, cuando hablamos con el corazón, y cuando confiamos más allá de la verdad, cuando no nos importa la realidad, cuando miramos con el alma, es cuando verdaderamente nos sentimos humanos.
Es bonito mirar con los ojos del alma, pues al hacerlo no vemos los defectos, sólo contemplamos las bellas cualidades, que todos aun cuando no lo queramos demostrar, lo llevamos por dentro.
Cuando miramos con los ojos del alma no buscamos otra cosa que dar comprensión y amor, no buscamos lastimar, ni destruir corazones, simplemente dar un consejo, exactamente igual que nos gustaría recibir, no reprochamos, nos aceptamos tal y como somos, porque simplemente vivimos, soñamos y amamos.
Mirar con los ojos del alma, es volver a ser niño, crecer libres, felices, sentirnos alegres incluso cuando nuestro corazón esté sufriendo, es regalar sonrisas, besos, abrazos, porque el amor es ciego y ciegos somos todos los que miramos con el alma.
Llegará un día en el que todos seremos capaces de mirar así, eso nos hará sentir que estamos vivos, los ojos de la cara son muy útiles, con ellos podemos contemplar por donde caminamos, un río, un bosque, un amanecer o un anochecer, pero únicamente con los ojos del alma podremos ver hacia donde queremos dirigir nuestra vida, sin ellos el camino que tenemos que recorrer seria oscuro y desierto.
Es así como yo quiero mirar, con los ojos de mi alma, aunque en demasiadas ocasiones se me empañan cuando veo la realidad, cuando veo en lo que estamos convirtiendo el mundo, cuando veo llorar a un niño, un anciano abandonado, los miles de personas que sufren hambre, sed, que no tienen donde vivir, nada para comer o medicinas para curar sus heridas, pero a pesar de todo sigo teniendo fe y confió en los hombres y sobre todo en que finalmente un día no muy lejano el amor al odio vencerá.
Detén por un momento tu alocada carrera y contempla la vida con los ojos del alma, porque el tiempo se va, si tuviste tiempo para amar y no lo aprovechaste, cometiste un grave error, un error que no podrás enmendar porque el tiempo se va
y no regresa, y, hay errores que llegan a matar una ilusión, que un día comenzó, si no cantaste, si no tocaste un corazón todavía estás a tiempo, hazlo ya porque el tiempo se va y no regresa.
Mira con los ojos del alma, ama con el corazón.

Vive sueña, deja salir a ese niño que llevas dentro y sobre todo nunca pierdas la fe, la ilusión, los años que te quedan por vivir, no los dejes escapar, aprovecha cada minuto, cada segundo porque la vida es hermosa, si lo deseamos, si somos capaces de apreciar cada uno de esos momentos que nos regala, si no los dejamos escapar.



miércoles, 27 de julio de 2016

"¿Cómo es que has ganado tanta confianza?"...

"¿Cómo es que has ganado tanta confianza?"...



La Autoestima y El Ego
Esta pregunta se la hizo un estudiante a su amigo. (Escrito sacado de una revista de salud emocional).
El texto comienza con la siguiente pregunta:
"¿Cómo es que has ganado tanta confianza?", Le pregunta el amigo a su compañero. Es porque me sorprendí de lo que acabas de hacer. Estábamos los dos sentados en la parte del fondo de un autobús y de pronto se sube una joven muy atractiva. Mi amigo no lo pensó dos veces y se fue hacia donde estaba la joven. No me dejó por mucho tiempo solo, pero eso no me importó porque me dejó con la boca abierta.
Al final sacó su correo electrónico y responde a mi pregunta: "Es porque he estado con muchas mujeres mejores que ella. Si supiera...".
Cuando antes él sudaba al ver a una chica que le gustaba y prefería no hacer nada, ahora, a pesar de tener ese mismo problema psicológico, lo hacía de todos modos. Pero su respuesta no me dejo bien satisfecho.
Yo pensé que su confianza había aumentado por su autoestima, pero en realidad era por su ego.
¿Cómo es una persona cuya confianza se basa en la autoestima?
Se vale mucho más de su poder interior, su confianza nace desde allí. Le fascina vivir, tiene un gran cariño por las cosas que le sucede, le encanta su vida, le encanta estar en compañía y también en soledad. Ama la vida...
¿Cómo es una persona cuya confianza se basa en el ego?
Como le paso al joven del texto, su confianza se basa en cosas externas y superficiales. Necesita apegarse a algo material o superficial para identificarse. Cuanto más dinero gane, más confianza tiene. Cuanto más atractivo físico, más confianza.
En cambio, una persona con una sana autoestima no dependerá de cosas externas. Le bastara con tener una gran personalidad, con sentirse bien con su propia vida, con ser cada día más feliz. Porque si se le quita aquello que le da confianza a la persona con un gran ego, entonces no se siente nada, se le cae el mundo encima, empieza a despreciar la vida, se vuelve amante del pasado.
Esta es la gran diferencia entre una persona con una gran autoestima y otra con un gran ego. El joven basaba su confianza en su ego.
También pensaba de manera superficial con cosas que eran más profundas para él. Una vez estaba en la calle con ganas de conocer gente desconocida se pudo haber preguntado porque lo quería hacer así, yo me imagino que buscaba enfrentar a sus miedos, a sus prejuicios, era una manera de aumentar su confianza. Si el joven lo tomaba en broma, pensaba que simplemente lo hacía por los resultados, como el tener un ego grande, le harán buscar siempre resultados externos. En cambio, la autoestima que busques el bienestar interior y se notará exteriormente con los buenos resultados.
Por eso más que en tener un ego grande debes enfocarte en tener una sana autoestima.
Y no por eso quiero decir que ahora detestes ser una persona adinerada o más atractiva físicamente. Eso está bien, pero si estabas pendiente de eso únicamente entonces estás mal.
Somos seres humanos con emociones, con un lado espiritual en la vida y por ello tenemos que mejorar nuestro ser interior. El ego es simplemente lo que está fuera de ti, el ego desea ser, pero no es...
Continuando con el escrito, muchas personas buscan solamente lo superficial pero cuando llega el momento en que lo tienen todo, se dan cuenta que no les sirve de nada tener tantas cosas acumuladas si al final no se siente satisfechos interiormente.
En el mismo artículo se cuentan unas leves historias relacionadas a la autoestima y ego. Un joven cuenta que estaba yendo a cuidar la casa de su tía. Para que te hagas de una idea de cuánto gana, ella y su esposo construyen edificios y los venden en una zona lujosa de la ciudad.
Y su madre le cuenta la historia. Tienen muchísimo dinero, pero son infelices porque no tienen una familia común y corriente. Muchas veces las veo de buen humor, pero se nota en su cara que no todo siempre fue así, sufrió en muchos momentos de su vida y ahora tiene una vida completamente materialista pero casi vacía en su interior.
El cáncer espiritual en ella y su familia es un complejo de superioridad, concluye su madre.
Este es un claro ejemplo de cómo el ego afecta la vida de no sólo una persona, sino de una familia entera.
Tú no quieres tener una vida así, yo te lo aseguro. Tú buscas algo más profundo, algo más duradero porque todas las cosas materiales o superficiales pueden aumentar su confianza de la noche a la mañana, pero sólo duran poco tiempo. En cambio, si aumentas tu autoestima es algo que lo llevarás para toda la vida. Inclusive después de la muerte porque nadie te podrá quitar tu personalidad, tu forma de ser, tu forma confiada de pensar, etc.... Las personas hablarán de ti, de cómo eras.
En cambio, lo que hayas recaudado, lo que hayas acumulado en toda una vida entera pronto será devuelto al mundo, al gobierno, o simplemente se oxida. Tu gran físico estará tan arrugado como el de tus abuelos, y por último desaparecerás.
Por eso debes enfocarte en buscar lo que te dejará marcado de por vida y para siempre, tienes que tener confianza en base a una sana autoestima.
Imaginemos a una persona con un ego enorme que todo el tiempo busca la perfección, por ello estará renegado, estará preocupado, no le caerá bien a los demás.... Y si tienen familia no serán lo suficientemente queridos. Del ego salen todos los males de la sociedad como el egoísmo, el egocentrismo, etc....
Ahora imaginemos a una persona con una autoestima sana. Aquella persona buscará la superación constante por ello estará más alegre, más optimista, más abierta a las nuevas ideas. Les caerá bien a todas las personas, y pensarán que deberán estar a su lado. Será muy querido por sus amigos y por su familia.
Definitivamente dará gusto estar con una persona así, porque es la que todos quieren conocer. Pero antes de querer a alguien con una autoestima sana, hay que serlo uno mismo, y hay que dar el ejemplo.
Si quieres tener una alta autoestima y sana trabaja en ello, no te detengas a pensar por qué pasará el tiempo, y es muy corto...





La importancia de tener confianza en uno mismo...

La importancia de tener confianza en uno mismo...



Si lo comparamos con un automóvil, el volante serían nuestras piernas, las del jinete, mientras que las riendas serían los pedales. Si aflojas las riendas significa dejar más libre al animal mientras que llevar las demasiado tirante implica retenerlo.
Por eso es importante saber coger las riendas de la vida. No las podemos dejar demasiado sueltas, o nosotros, como un caballo nos desbocamos y descontrolamos. El jinete, por mucho que lleve las riendas en las manos, no tiene todo el control. En caso contrario es sujetar las riendas con demasiada fuerza. Entonces frenamos al animal, se incomoda, no avanza y lo más probable es que se comporte de manera que nos parezca peligroso, se molestara, no nos hará caso, puede hasta que nos tire al suelo con sólo inclinar su cuello, para lograr soltar las riendas.
El vivir es en cierto modo como cabalgar, tienes que confiar en el animal, pero sabiendo que eres tú el que lo dirige. No perder ni un segundo de vista lo que estás haciendo, un animal puede tropezarse, asustarse, descontrolarse.... De nada sirve sujetar las riendas si no usas la presión justa en cada momento y eres capaz de corregirla.
Es por ello, que es tan importante tener confianza en uno mismo, creer que somos nosotros los que dirigimos nuestra vida y no una simple marioneta que alguien usa a su voluntad. Da igual si creemos que hay un plan o una intención detrás de eso puede que lo haya y que no estés entendiéndolo. Las personas que se rinden pensando, que es, lo que el universo ha decidido para ellos pueden estar muy equivocadas.
¿Y si el universo en realidad lo que quiere es que lo superes, y que luches y que te enfrentes a todo en la vida?
La confianza en uno mismo empieza por tener una buena autoestima, luego tendremos que tener en claro qué es lo que queremos en realidad, en la vida y tendremos que ser capaces de confiar en nosotros mismos y en nuestras posibilidades para lograrlo. Que ahora mismo no seamos capaces no significa que con el tiempo no vayamos a lograrlo, podemos mejorar, aprender, insistir en vivir.
Tener sueños es una manera de satisfacer nuestro ego, por pequeños que sean, a medida que se van cumpliendo vamos viendo que vale la pena tener confianza en uno mismo. Confiar en uno mismo tiene un alto significado. Así que, si quieres saber más sobre cumplir tus sueños, y necesitas algo de motivación te recomiendo; hacer ejercicios de paz interna, para poder instalar una alta autoestima en ti mismo.
Es posible que no les guste ni un poco lo que está en el escrito, pero no me gustan para nada las personas que no son capaces de tener confianza en ellas misma pero sí la tienen en lo desconocido.
Entiendo que tener confianza en uno mismo es algo que llena la vida de muchas personas, ojalá yo fuera capaz de tener esos sentimientos pues creo que a menudo deben ser reconfortantes, sobre todo para lo que no tenemos explicación.
Pero una cosa es creer que hay un ser superior, que cuando morimos y vamos todos a una mejor vida, cosa que puede ayudar a superar la pérdida de un ser querido o enfrentarse mejor al miedo a morir, y otra cosa es que aceptemos que todo lo que nos pasa en la vida son los designios de Dios, y por eso no ganamos nada para cambiar nuestro destino, nada para cambiar nuestra suerte, nada para cambiar nuestra forma de ser. Es tan difícil entenderlo que tienen la fe en Dios, pero no hacen nada por sí mismos.
Me explico: Hay personas que viven enfadadas, con mucho coraje con el mundo y creen que todo va mal y que ellas o ellos han tenido mala suerte, otras en cambio viven unas situaciones similares, pero en lugar de enfadarse o tener coraje lo aceptan pensando que no depende de ellos y que sólo depende de Dios. Sin duda alguna, "Esa es la mejor excusa para no luchar por lo que quieren y merecen".
Y es que los sueños se pueden presentar de muchas formas, para unos un sueño será ser cantante, mientras que para otros sería vivir a su manera, pero no puede debido a una familia controladora, un marido celoso o un trabajo que no les gusta. Ser dueño del propio destino implica tener confianza en uno mismo, para cambiar las cosas primero tenemos que desear ese cambio. Los sueños se pueden cumplir, no vas a poder cumplir todos tus sueños, pero seguramente hay muchas cosas que ahora no tienes o no haces y te encantaría hacer, solo tendrías que saber reconocer tus sueños y ser lo suficientemente valiente para enfrentarte a tus miedos y mirar, cómo conseguirlos.
Da igual si tienes o no un sueño, si hay cosas de tu vida que no te gustan, tienes que hacer un esfuerzo para cambiar las. En primer lugar, deberías decidir qué es lo que está en tus manos para poder cambiar y que es lo que no está en lo absoluto dentro de tu control. Ante esta segunda situación sí que es un buen recurso aprender a aceptar las cosas como vienen y, no luchar cuando la batalla está perdida.
Pero ojo, esto no quiere decir que no tengas que presentar batalla ante nada. Muchas son las ocasiones en las que podrías hacerlo si tuvieras más confianza en ti mismo. Por eso me da cierta rabia que muchas personas tengan tanta fe en Dios, pero no sean capaces de tener las en ellos mismos, que son los que tienen más cerca, los que se conocen mejor, quienes más se van a preocupar por ellos mismos... Sin confianza en uno mismo, sin creer en uno mismo, no es posible hacer cosas grandes. Ni siquiera es posible tomar las riendas de su vida.

Mucha gente se cree que lleva las riendas de su vida, pero en realidad no es así. Esta expresión viene de la práctica de la equitación. Seguro que sabes que los caballos llevan unas riendas, adaptadas a un hierro dentro de la boca. El jinete sujeto a las riendas para controlar al animal. En realidad, lo dirige desde las piernas, eso es algo que no sabe la gente que no monta. Con una ligera presión de las espuelas consigues que el caballo vaya hacia un lado o hacia el otro, que han de más rápido o que pases del trote al galope. Las riendas no sirven para eso. Las riendas son las que sujetan la furia del animal...



Tener la confianza, en sí mismo...

Tener la confianza, en sí mismo...



Tener la confianza en sí mismo no es una opción es algo que hay que tener si o sí. Es la diferencia entre vivir una vida triste y miserable a una vida de felicidad y del orgullo propio.
La gente no funda negocios propios porque no sea capaz de hacerlo si no porque NO se "cree" capaz de hacerlo y fíjate bien la diferencia entre ser y creer. Si tú eres algo es que eso es así, si tú crees algo es que crees que es así pero no tienes la certeza.
Sólo hay una forma de demostrar que no eres capaz de montar un negocio y es intentándolo con muchas ganas y todas tus fuerzas, no vale montar una tienda y al segundo día dejarlo porque te ha dado coraje.
¿Por qué la gente no emprende más negocios?
Porque no saben lo que es tener confianza en sí mismo, han sido educadas para buscar un empleo, su autoestima ha sido cultivada en base a vivir en la mediocridad, no se les comprende, ni se les estimulan pensamientos de grandeza. Es curioso como en ninguna universidad preparan a sus alumnos, para ser emprendedores, pero si para ser trabajadores.
Todavía al día de hoy no he conocido el maestro que coja a sus alumnos uno por uno y le digan lo mucho que valen y lo grande que son como personas. Si tuviera que ver algo similar sólo me paso una vez en la vida y todavía hoy lo recuerdo con gran aprecio. Parece mentira, pero unas palabras de apoyo, que valoren nuestra autoestima y nos digan lo grande que somos pueden marcarnos de por vida.
En esto incluyo a los padres con las relaciones, con sus hijos, lo importante de demostrarle lo mucho que valen y lo grandes que son como personas, para ellos como padres.
Cuando yo era pequeño los maestros no me consideraban precisamente inteligente y tenía muchos signos de desprecio por parte de ellos, súmele a eso el bullying y probablemente, le traumatices a él y marqués su autoestima para siempre. Recuerdo como una maestra de religión que precisamente tenía que ser ella la que predicaba con bondades y ejemplos en vez de molestarse en entenderme, ella se intentaba hacer la más "cool" de la escuela y actuaba como una adolescente.
Otra maestra de matemática en un mal día que tuvo me mandó a la oficina del director, por recoger un papel del suelo que había tirado otro alumno. Otra maestra de español se esforzaba por ser la más ingeniosa y dejar en ridículo a cualquier alumno con una frase magistral al final.
Por eso a mí me marcó la diferencia cuando un maestro de matemáticas me dijo que me veía muy inteligente, era un maestro que veía más allá de las etiquetas (y no porque me dijera eso) si no porque nos decía que lo que estudiaríamos no tenía relación con el dinero que ganaríamos y me dijo que pensaba profundamente que yo me ganaría bien la vida de mayor, porque sabría cómo buscarme la vida.
Otro en cambio, de español, me trataba bien y con mucho aprecio. Eso me marcó también profundamente y puedo garantizar que maestros como ellos, sólo por el hecho de mostrar aprecio hacia mí, cambiaron mi autoestima para siempre y me hicieron entender lo que era tener confianza en sí mismo.
Recuerdo como después de estar con el maestro de matemáticas incluso me costaba mucho menos aprobar los exámenes y era simplemente porque había pasado de estudiar agobiado a estudiar más confiado porque realmente, gracias a sus constantes apoyos me sentía hasta más inteligente y ágil para estudiar.
Sin embargo, todo niño y adolescente que se hace adulto, es comprensible que cuando alguien está madurando sea incapaz de tener confianza en sí mismo por sí solo, pero llega un punto en la vida en que tiene que alzar el vuelo de la madurez y ser realmente inteligente.
No puedes depender de tu autoestima, de lo que digan o hagan los demás, lastimosamente eso es lo que ocurre en un altísimo porcentaje de las veces. Las personas asocian el tener confianza en sí mismo, al éxito que tiene una persona en su vida.
Si un auto caro, una casa enorme y un gran círculo social son motivos para tener la autoestima más grande del mundo (al menos exteriormente), pero las personas que llegan a eso, incluso se dan cuenta que eso no les proporciona una alta autoestima, sino que siguen siendo casi igual de inútiles si no hay nada más del fondo.
¿Esto por qué ocurre?
Cómo funciona realmente, es tener confianza en sí mismo.
El tener confianza en sí mismo funciona cuando confiamos en nosotros mismos y nuestras posibilidades a la mejor forma de lograrlo es tener una vida rica y plena.
Por rica no me refiero a dinero, sino rica en todo, como un buen plato, debe estar bien condimentado, una buena vida tiene que tener al menos buenas porciones de amistad, trabajo, pareja, tiempo libre, hobbies, distracciones... Es como un círculo donde hay espacios y dichos espacios tienen que ser convenientemente rellenados.
Cuando eso ocurre, depende del grado de éxito de cada espacio, una persona tendrá más o menos autoestima y muchas veces hay otras formas de tener confianza en sí mismo.
Una persona que se encuentra sin trabajo desde hace cinco años, que vive sola y apenas le quedan amigos, está en un nido de baja autoestima donde no se siente capaz de nada. En cambio, esa misma persona con trabajo, pareja, hobbies, tiempo libre y un buen círculo social tendrá una gran confianza en sí mismo.
La persona es exactamente la misma, pero con la única diferencia de que una tiene confianza en sí mismo y la otra no. Una se verá más capaz que la otra de emprender un negocio si se lo propone y la otra se verá incapaz, y soñar mucho con ello, pero jamás se atreverá a dar el paso.
Tener confianza en sí mismo no sólo es cuestión de hacer unos ejercicios de gritar: "Yo soy, y puedo" sino que se ve un estado mental que viene a partir de creer que "realmente sirves" y cuanto más te lo creas más cosas serás capaz de conseguir. Porque lo que marca la diferencia no son las habilidades que tenga una persona sino la confianza que tiene en sí misma y, para llevar hasta el límite y más allá de todas y cada una de sus habilidades.

Y esto sólo lo harán las personas que tengan confianza en sí mismas, de nada sirve ser el mejor en el fútbol si no te atreves a nada porque no confías en ti. Tener confianza en sí mismo no es una opción, es algo que hay que tener sí o sí. Es la diferencia entre vivir una vida triste y miserable a una vida de felicidad y de orgullo....




El Origen de las Creencias Limitantes... y La Domesticación del Ser Humano.

El Origen de las Creencias Limitantes... y La Domesticación del Ser Humano.



Nuestras creencias ejercen una poderosa influencia en nuestras vidas, hasta tal punto, que determina cuáles experiencias, tendremos en el futuro y nuestra forma de ver el mundo.

Las creencias no son más que pensamientos muy fuertes que han tomado lugar en nuestras mentes, y, por lo tanto, no se cuestiona, si son ciertas o no. Lo cierto es que provienen de muchas fuentes; ya sea a través de la cultura, de la familia, de las experiencias agradables o traumáticas, etc.
Sin embargo, ciertos pensamientos o creencias, pueden ser formados debido a ciertos hechos que ocurrieron en el pasado, en relación a alguna/s experiencia/s significativa/s.


Si por ejemplo tuviste alguna experiencia negativa que te haya marcado profundamente, lo más seguro es que comiences a atraer experiencias similares que se reafirmarán en tu convicción acerca de este tipo de situaciones.

Los Pensamientos Negativos Limitantes (que los marcaremos como PNL) que nos dice entonces que a partir de allí, empieza una fase de generalización, en el que la persona piensa que su experiencia es la única posible, procediendo a cancelar cualquier otra experiencia, siendo esta positiva inclusive, que pueda desviarle de su creencia o convicción.
Además, La PNL nos indica que ninguna situación o experiencia no es buena, ni mala realmente, así como ninguna creencia es verdadera o falsa, sólo nuestros pensamientos lo hacen así. Ya que cuando nos centramos en los aspectos negativos de una situación, construimos una creencia negativa que siempre va a atraer cualquier experiencia que reafirmar las creencias limitantes.
Lo importante es saber si esa experiencia que tuviste es limitante o potenciadora, ya que de esa forma podremos saber si funciona o no. Es decir, si nos ayuda en nuestro afán de lograr nuestros objetivos.
Sabiendo todo esto, podemos concluir que las creencias limitantes son aquellas creencias que limitan o bloquean nuestras posibilidades de conseguir cualquier meta u objetivo que nos propongamos.,
Los ejemplos son:
> Tener éxito en la vida.
> Mejorar la autoestima.
> Tener hábitos saludables.
> Mejorar nuestro rendimiento productivo.
> Y muchas más....
Algunas creencias limitantes pueden ser:
> No merezco ser rico.
> Nada bueno me puede pasar a mí, ni a mi familia.
> Nadie me quiere, como soy.
> No tengo suerte en la vida.


La PNL clasifica las creencias limitantes, en tres tipos:.

1) La Desesperación: La persona piensa que no podrá en ningún caso lograr su objetivo. Sin embargo, se encuentra en una situación desesperada por alcanzar su meta, aun cuando trabaje arduamente para conseguirlo.
2) La Desprotección: En este caso, la persona cree que puede lograr su objetivo, pero basándose en la suerte y el destino.
3) La Inutilidad: La persona siente que es incapaz de alcanzar cualquier objetivo, debido a que piensa que no lo merece o que no se siente valiosa para ello.
Ahora bien.
¿En cuál de estos tres tipos de creencias limitantes te encuentras en estos momentos?.
Un buen ejercicio es que respondas esta pregunta, ya que es un primer paso certero para empezar a desactivar esas creencias que bloquean tus posibilidades, de lograr la vida que quieres, tus metas, tus sueños o cualquier otra cosa que desees.

La Domesticación del Ser Humano.
En este mismo momento estás soñando. Lo que vez y escuchas ahora mismo no es más que un sueño. Sueñas con el cerebro despierto. Soñar es la función de la mente, y la mente sueña las 24 horas del día. Sueñas cuando estás durmiendo y también sueñas despierto. La diferencia está en que, cuando el cerebro está despierto, hay un marco que nos hace percibir las cosas de una forma lineal. Cuando estamos durmiendo no tenemos ese marco, y el sueño tiende a cambiar constantemente.
Nacemos con la capacidad de aprender a soñar, y los seres humanos que nos proceden, nos enseñan a soñar de una forma y es en la que lo hace la sociedad. El sueño externo tiene tantas reglas que, cuando nace un niño se capta su atención, para introducirle estas reglas en su mente. El sueño externo de mamá y papá, de la escuela y de la religión para enseñarnos a soñar.
La atención, es la capacidad que tenemos de discernir y centrarnos en aquello que queremos percibir. Percibimos millones de cosas simultáneamente, pero utilizamos nuestra atención, para retener en el primer plano de nuestra mente lo que nos interesa.
Los adultos que nos rodeaban, captaron nuestra atención y, por medio de la repetición, introdujeron la información en nuestra mente. Así es, como aprendimos todo lo que sabemos. Ejemplos son: “no hagas esto o aquello”, “si no haces lo que te digo, te va a pasar esto o aquello” “si te vas afuera te lleva el viejo” “si no horas o vas a la iglesia estás condenado al infierno” todas estas y muchas más, son las frases limitantes que se fueron depositando en las mentes, y con ellas se fueron construyendo los temores y miedos que hoy en día arropan a tantos seres humanos.
Utilizando nuestra atención aprendimos una realidad completa, un sueño completo. Aprendimos cómo comportarnos en la sociedad, que, hay que creer y que no creer, que es aceptable y que no lo es, que es bueno y que es malo, que es bello y que es feo, que es lo correcto que es lo incorrecto. Ya estaba todo allí, todo el conocimiento, todos los conceptos y todas las reglas sobre la manera de comportarse en el mundo.
Cuando asistíamos a la escuela o al colegio, no sentábamos en una silla pequeña y prestábamos atención a todo lo que los maestros nos enseñaban. Cuando nuestros padres nos llevaban a la iglesia, le prestábamos atención a lo que el sacerdote o el pastor nos decía. Y la misma dinámica funcionaba con mamá y papá, con nuestros hermanos y vecinos. Todos intentábamos captar todo con mucha atención. Y de ahí aprendimos a captar la atención de otros seres humanos y desarrollamos una necesidad de atención, que siempre acaba siendo, muy competitiva. Los niños compiten por la atención de sus padres, profesores, maestros, sus amigos. Y siempre está presente: el ¡Mírame! ¡Mira lo que hago! ¡He y, que estoy aquí! Y muchos más. La necesidad de la atención se vuelve muy fuerte y continúa en nuestra edad adulta. Una vez entendemos el código, nuestra atención queda atrapada y la energía se transfiere de una persona a otra.
Nosotros no elegimos nuestra lengua, ni la reedición, ni nuestros valores morales, ya estaba allí antes de que naciéramos. Nunca nos dieron la oportunidad de elegir que creer y que no creer. Nunca escogimos, ni en el más insignificante de estos detalles, ni siquiera elegimos nuestro propio nombre.
Cuando niños, no tuvimos la oportunidad de escoger nuestras creencias, pero, si estuvimos de acuerdo con la información, que otros seres humanos nos trasmitieron y siempre estuvieron en nuestros sueños. La única forma de almacenar información es por nuestra aceptación. El sueño externo capta nuestra aceptación y atención, pero si no estamos de acuerdo no almacenaremos esa información. Tan pronto como estamos de acuerdo con algo, “nos lo creemos” y eso lo llamamos fe. Tener fe es creer incondicionalmente en todo aquello que aprendimos cuando éramos niños.
Los niños creen en todo lo que los adultos les enseñan. Y a eso le llamamos La Domesticación del Ser Humano y viene acompañado de un sistema de creencias que se nos había trasmitido, controlada y totalmente en nuestro sueño de vida. No escogimos estas creencias, y que quizás nos revelamos contra ellas, no somos lo suficientemente fuertes, como para que nuestra rebelión triunfase. El resultado es que nos rendimos a las creencias, mediante nuestros propios acuerdos.

Se llama a este proceso “La Domesticación de los Seres Humanos”. A través de la domesticación aprendemos a vivir y a soñar, y ahí están incluidas las creencias limitantes que tanto daño le produce a la sociedad. Produciendo personas confundidas que lo único que buscan es desatarse de La Domesticación de los Seres Humanos.