lunes, 2 de mayo de 2016

La amistad, después de la relación...

La amistad, después de la relación.



Solamente quien está 100% seguro que ya no siente amor por su ex pareja puede abrir paso a una amistad, con esa persona que antes era y ya no es. Definitivamente, el amor verdadero nunca termina, el buscar la manera de convertirse en otra cosa, es decir, por más que queramos olvidarnos por completo del o la ex, odiarlos y más nunca recordarlos, el sentimiento que esa persona despertó en ti, solo se transformará.
Si la relación terminó en malos términos, por una traición, por engaños, etc. Seguramente aquello que sentías por tu pareja se convertirá en rabia, rencor, desprecio porque te hizo daño. Pero siendo sinceros, eso no te hace bien a ti. Por supuesto, esto no quiere decir que salgas corriendo a perdonarlo y que le des el chance de destruirte nuevamente. Simplemente tienes que perdonar desde el saber que, guardar sentimientos negativos hacia alguien solo te traerá la autodestrucción, pero que tampoco volverás a depositar tu confianza y tu amor en alguien que cuando lo tuvo, no lo valoró.
Aunque la relación haya terminado mal, es posible que con el pasar del tiempo dos personas que hayan sido pareja, puedan tener una amistad. Lo importante de tener una amistad con él o la ex, es que ambos estén claros que ya no se quieren como antes o que ya no sienten amor por el otro, porque esto puede hacer que el que siente todavía amor, caiga en la más profunda de las confusiones, crea lo que no es y por ende salga lastimado.
Si, por el contrario, la relación tuvo un buen término, es más posible aún que puedan mantener una relación de amistad posterior al adiós. Este caso es el más ideal pero el menos común, sucede que, durante la relación, se dan cuenta que quizás no son el uno para el otro y que, lo que sienten está más vinculado con una amistad que, con una relación de novios. Para esto se necesita un nivel de madurez supremo, que te permita comunicar al otro lo que está sucediendo, lo que estas sintiendo, en vez de buscarle los defectos o echarle la culpa de todo.
Bien o mal, buenos o malos términos, igual se necesita tiempo para poder tener una amistad con quien fue tu pareja. También, se necesita algo muy importante; los limites. Son líneas mentales que marcan lo que podemos y lo que no podemos hacer o decir cuando compartimos una amistad con él o la ex. Dentro de este tipo de relaciones todas nuestras acciones, así como los mapas, están llenas de estas líneas imaginarias, el problema es que algunas personas no conocen de límites ni los entienden o si los entienden, pero sus límites son mucho más amplios que los de los demás y ahí es cuando surge el caos. Es cuestión de ubicarse en la situación.
No te embarques en la aventura de la amistad post-relación si no estás preparado aún. Es importante que no te apresures ni aceptes a esto solo por demostrar que ya no te importa tu ex cuando no es así. Guardar distancia, para sanar y darle paso a la conversión de ese sentimiento es natural y no está mal querer hacerlo como mecanismo de defensa y de protección. Por muy grandes y maduros que nos creamos, las acciones y opiniones de quien amamos tanto van a ser importantes para nosotros. Solo cuando éstas dejen de serlo para ti, estás listo para compartir una buena amistad con quien ya no te pertenece, como pareja.







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