lunes, 8 de febrero de 2016

Besos en el metro de la ciudad...

BESO EN EL METRO DE LA CIUDAD




Domingo por la noche, todo está muy tranquilo, un regreso normal de mi apartamento. Entra una pareja al metro de la ciudad, ella me ve como diciendo quiero sentarme allí, yo venía con un bolso que ocupaba el puesto que seguramente podría usar él. Vi a los lados y había muchos puestos vacíos así que no hice caso y seguí leyendo, de vez en cuando yo les observaba, él vestía vaqueros franela blanca y gafas negras, cabellera peinada al estilo descuidado, pero realmente muy cuidado. Ella lleva un vestido corto rojo de flores blancas, cabello negro largo, y unos nervios que la delataban, guapa igual que él, los dos guardaban cierta distancia ella sonreía mientras tenían una conversación ligera, era fácil percibir que ella le gustaba mucho el chico, él estaba un poco indiferente, aunque no se podía ver muy bien, (tal vez porque yo solo veía su perfil) sin embargo llego un momento en que los nervios se apoderaron por completo de la chica y ella comenzó a hablar alto y reía de nervios...

"Es decir que no cuenta que haya venido a verte aunque fuera sin coche" risas nerviosas "es que cuando digo algo lo cumplo" más risas "entonces no cuenta que haya venido, yo dije que vendría y aquí estoy... Aquí estoy".

 Ella miraba a los lados como diciendo joder estamos en un metro (me imagine que ninguna chica como ella. Esperaría que le dieran un beso así por primera vez en el metro... no es tan fantástico ni romántico como se ve en las películas, aunque a decir verdad son situaciones que se ven mucho allí, pero esta tenía la particularidad de la ternura, el respeto y la ilusión)

-Aquí estoy. vine por ti (lo dijo dos veces con su voz y lo gritaba sin decir nada desde que habían entrado al vagón...)

El dio un paso adelante, puso su mano en el hombro izquierdo de la chica y lo deslizó suavemente hasta el codo... Yo baje la mirada. Y pensé, que bien está tratando de tranquilizarla con ese gesto y de algún modo está correspondiendo, aunque parece necesitar que le diga con todas las palabras claras que le gusta. (A todos nos gusta escucharlo siempre) él cambia de tema ella lo observa y escucha mientras sonríe, yo sigo leyendo, nuevamente ella sube la voz y repite lo anterior. Pero esta vez yo no los miro, solo escucho y pienso (bésala, te está gritando sin palabras que le gustas, y solo quiere que la beses, aunque sea aquí en el metro de la ciudad un domingo en la noche...) Yo seguía sin mirar, pero al fin escuche cuando por fin la beso, silencio y besos... Peculiar lugar para un primer beso pensé y deje de prestar atención a ellos, Llegue a mi estación me baje y ellos por fin se sentaron dónde estaba sentado yo.


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