lunes, 12 de octubre de 2015

El dolor del Alma... ¿Dónde estás corazón?. (Segunda y última parte).

    ¿Dónde estás corazón?...

    ¿Es entonces un problema de edad?.

    ¿Es más ridículo defender el amor, entrado en años y con más historia, que la pasión de un joven?.

    Pareciera que si, así es. Se puede entender que un joven lo redacte, durante el periodo del noviazgo, más lejos, edad madura, está vedado. Un escrito de este tipo dentro del matrimonio está fuera del lugar ya que es un campo para otro tipo de juegos donde el amor parece estar en el banco. En ese juego se premia la tradición, se festeja el engaño al cónyuge y a la mentira. Se abraza al que conquista a otra persona que no sea su esposa o esposo. Y se es cómplice de amores de los amigos y los compadres. Se enaltece un anti valor, y se festeja a quien valientemente se atreve a defender ese amor.

    Se publican las luchas que se hacen por un engaño y condenamos la lucha que se hace por un cariño o amor. De esta forma matamos a la luz del día y nos escondemos en la noche oscura, para hacer el amor. De igual manera en las escondidas para poder ocultar sus amoríos y si no los tuvo entonces es peor, ya que, para que, por lo que no hizo. Pero nadie, nadie, elogió la lucha que lleva a cabo ese individuo.

    Hay cientos de libros, películas, historias y canciones de amor, que hablan del sacrificio que se haría por la persona que se ama. El amor romántico se enaltece en todas ellas. Incluso las más grandes obras de nuestra lengua, como El Quijote, que cuenta las andanzas delirantes de un larguirucho caballero por su Dulcinea. Cuando un montón de carne y hueso hace su aparición, es lapidado con golpes de lenguas y plumas criticándolo. Parece ser que es más valioso a los ojos ajenos desenvainar la espada ante un solo personaje, que ante miles de ojos que lanzan fuego y veneno.

    Va muy mal nuestra sociedad. Y los hombres que la habitan son cobardes e hipócritas. Parece niños temerosos de decir lo que sienten para quedar bien con el grupo. Pagan por ver, leer o escuchar historias de amores valientes, y cuando las tienen frente a sus ojos se acongojan, contienen sus sentimientos y se burlan con pusilanimidad. Mientras, irónicamente, algunas mujeres ayudan y alientan este comportamiento de los varones que las rodean, en lugar de pedirles que luchen por lo que es correcto, sin importar "lo que digan los demás". Luego les tocara a ellas cosechar lo que sembraron y llorarán amargamente.

    La gran contención emocional que se ha demostrado en este escrito, quizás explique el alto índice de maltrato y los problemas sociales entre otras tantas enfermedades de la sociedad.

    Quizás si luchamos por aquello que nos hace sentir vivos, plenamente vivos, que nos hace sentir de nuevo, que es nuestro corazón el que late dentro y no sólo las ambiciones temporales, quizás tengamos un motivo más poderoso y más dispuestos a darnos la mejor vida... Solamente respetándonos y respetando a los demás....

    Gracias, estoy como ustedes....


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